¿Por qué la canción “Happy” de Pharrell Williams me hace “happy”?

¿Por qué la canción “Happy” de Pharrell Williams me hace “happy”?

¿Está relacionada la música con la felicidad? Las investigaciones lo confirman con un sinfín de artículos, pero no hace falta ponerse a leerlos (ja,ja). Basta con observar el mundo.  Desde que nacemos nos rodean sonidos de todo tipo. E incluso mucho antes. Los estudios confirman que un feto de 20 semanas es capaz de percibir sonidos y ya reacciona moviendo sus brazos y piernas. Además es capaz de recordar la voz de su madre y las canciones que le canta y cuando nace, muchas veces es justo lo que necesita para calmarse.

Sí, todos tenemos la experiencia con el poder inmenso de la música. Hay canciones que nos enamoran con sus primeros compases y otras que no nos agradan nada de nada. De una forma u otra, es difícil que no nos provoquen algún sentimiento. Las razones de por qué es así, las explica la ciencia, a la que siempre le gusta explicarlo todo. Dependiendo de la música que escuchemos, nuestro cuerpo segrega hormonas que influyen en nuestras emociones. Por eso la banda sonora de una película es igual de importante que la cámara y la trama. En un poco menos de dos horas reímos, lloramos, nos ponemos nostálgicos… y todo eso gracias en gran parte al poder de la música.

El año pasado nos inundó la canción Happy de Pharrell Williams pregonando por todo el mundo su felicidad inmensa. Por muy simple que parezca, la versión que conocemos es el décimo intento del autor. Tanto el profesor de Oxford Eric Clarke como Andrew Fisher de la Universidad de Southampton dicen que el secreto del inesperado éxito de esta canción consiste en su equilibrio perfecto a nivel musical. Por un lado la palabra “happy” encaja perfectamente  con la armonía, creando así un ritmo pegadizo. Por otro, gracias a la mezcla de los clásicos ritmos del soul y R&B con los arreglos modernos, la canción obtiene un carácter fresco y ligero. Los tonos altos y dinámicos de la canción estimulan la atención del oyente y la actividad física, lo que ayuda aún más al cuerpo a segregar los neurotransmisores de la felicidad.

Según los científicos la sensación de la felicidad sube cuando nuestro cerebro libera la dopamina, la serotonina y la oxitocina. Estos tres neurotransmisores son responsables del sentimiento de placer, satisfacción, ilusión y enamoramiento. De modo que para ir mejorando nuestra sensación de felicidad es suficiente con rodearnos de sonidos que nos proporcionan bienestar. Escuchar música siempre toca las cuerdas de nuestras emociones, así que hay que elegir muy bien la banda sonora que nos acompañe por el camino de nuestra vida. No dudéis en poner a tope la canción que os guste y, ¡a bailar!
 

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