Protagonismo

Protagonismo

Con el juego de mesa de la felicidad, podrás solucionar este tipo de situaciones y sabrás como aumentar tu protagonismo puede mejorar tu sensación de control sobre las cosas. Seguramente todos hayamos oído frases del tipo: “Me han suspendido el examen”, “No tengo dinero”, “Se ha perdido”… Si nos fijamos, son oraciones
impersonales o formuladas en tercera persona, es decir, indican que la acción está bajo el control de alguien que no soy yo. Por ejemplo, en el caso de la frase “me han suspendido el examen”, el culpable del suspenso es él, el profesor, esa tercera persona y no yo, ni mi falta de estudio u organización.

Aunque esto puede no parecer muy grave, lo cierto es que tiene una mayor repercusión de la que en un principio pueda aparentar; sobre todo, en nuestra felicidad. Al asumir el papel de víctimas, dejamos en otras manos el poder de cambiar el resultado, en este caso en las del profesor.

Siguiendo este mismo ejemplo, una frase en la que nos mostremos como protagonistas sería: “He suspendido el examen”. En ella, como vemos, el responsable del suspenso he sido yo y, por tanto, al colocarme como protagonista y responsable del resultado, podré llevar a cabo las acciones necesarias para poder cambiarlo.

Como se puede observar, es muy distinta una posición de otra. En la teoría de la atribución al papel de víctima se le conoce como locus de control
externo, que indica que la responsabilidad es de las circunstancias o de otros y está estrechamente ligado a la denominada “indefensión aprendida”.

Con este término, nos referimos a que un individuo tras la continua exposición a situaciones en las que no tiene el control, se siente inseguro e indefenso y cree que no va a poder controlar lo que va a pasar. Cuando hacemos responsables a otros, no sentimos que tenemos el control de las situaciones, y de hecho, terceras personas deciden por nosotros.

En definitiva, el hecho de no sentirnos dueños de nuestras vidas incide de manera directa sobre nuestra felicidad. Es muy importante que todos cojamos el timón de nuestro barco, que decidamos por nosotros mismos y seamos conscientes de que tanto los logros como los fracasos obtenidos son consecuencia de nuestros actos. Actuar así, hará que podamos llevar a cabo acciones para mejorarlos, cambiarlos o mantenerlos pues sólo nosotros somos responsables de lo que vayamos a lograr a lo largo de nuestra vida.

 

Protagonismo para ser feliz

Entrena tu felicidad aumenta tu protegonismo

 

Hay gente que se queja y otra que busca las soluciones.
¿Te has quejado alguna vez hoy?

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